miércoles, 5 de junio de 2013

El celta es de primera!


La victoria sobre el conjunto catalán acompañada de la derrota del Dépor en Riazor hacen que los celestes se mantengan un año más en la máxima categoría del fútbol español

Demostró que se podía cuando hace tres jornadas apenas llegaba a un 4% de posibilidades de mantenerse en Primera. El Celta creyó en si mismo y consiguió la heroica en la última jornada al vencer al Espanyol en Balaídos.
Los de Abel Resino no dependían de ellos, pero un tempranero gol de Natxo Insa los colocó en el camino adecuado y dos minutos después llegaron las buenas noticias desde Riazor. Griezmann adelantaba a la Real Sociedad y elCelta estaba en Primera. Pero faltaba muchos minutos de juego y nerviosismo.
El Celta salió a dominar el encuentro desde el inicio y consiguió marcar el ritmo durante toda la primera parte. ElEspanyol trató de ponerle las cosas difíciles a los vigueses y lo consiguió en varias ocasiones. Pero siempre aparecía un jovencísimo Rubén Blanco para evitar con madurez y seguridad cualquier ocasión perica. Verdú y Stuani fueron los primeros en probarlo y el chico respondió como si hubiera estado toda su vida bajo los palos de la portería de un Balaídos completamente lleno que se asombraba con cada intervención.
Con el paso de los minutos el dominio celeste se transformó en nerviosismo y al borde del descanso poco le faltó a los de Aguirre para pegar el susto de la noche en Vigo y devolver alCelta a la cruda realidad. Pero otra vez Rubén consiguió mantener el sueño de la permanencia vivo en Balaídos.
Arrancó la segunda parte con nervios y precipitación en la zaga celeste. La ventaja en el marcador jugaba en contra delCelta y el equipo por momentos parecía estar más pendiente de lo que pasaba en el campo del rival que en el suyo propio.
Iago Aspas no terminaba de rendir al nivel que exigía un partido a vida o muerte y el Celta lo notó. El de Moaña tuvo un par de ocasiones y las desaprovechó. Primero se plantó solo en el área rival, pero su falta de reacción hizo que Casilla y Colotto se le echasen encima y evitasen un buen remate del delantero. Y en la segunda simplemente no la picó cuando era la única opción de superar al portero perico.
Pasaban los minutos y la ansiedad afloraba transformada en errores. El más claro el de Krohn-Dehli a falta de cinco minutos para terminar el partido. El danés recibió un pase de la muerte perfecto y falló lo que en cualquier otra situación hubiera terminado en gol.
Balaídos enmudeció aunque en el fondo ya se veía en Primera y lo demostró con el pitido final. Los aficionados invadieron el campo sin que en Riazor se terminase de jugar. Pero sabían que ellos habían cumplido y un minuto después el resultado de su máximo rival los llevaba a mantenerse una temporada más en la máxima categoría del fútbol español.
Las estadísticas no lo acompañaban antes de arrancar el partido. La última vez que el Celta se había salvado llegando penúltimo a la última jornada había sido hace cuarenta años. Pero un equipo que juega y cree en si mismo es capaz de todo y hoy lo demostró. El Celta es de Primera.